El acompañamiento espiritual, una respuesta para iluminar el camino del hombre
- Briggite Avila Valencia
- 7 sept 2021
- 5 Min. de lectura
El acompañamiento o consejería espiritual es una necesidad fuerte en esta época, la misma Sagrada Escritura da cuenta, de cómo el hombre ha descubierto en sí mismo la necesidad de una guía para orientar su vida. Es claro ver desde el A.T la búsqueda de la voluntad de Dios: “Con tus oídos podrás oír a tus espaldas estas palabras: Ese es el camino, id por él, ya sea a la derecha, ya a la izquierda" (Isaías 30, 21).
De igual manera, en los Evangelios se evidencia esa inquietud cuando algunos personajes, como Nicodemo (Jn 3,21) y el joven rico (Mt 19, 16-22), van a Jesús para encontrar una respuesta que los acerque al camino de la felicidad.
En el devenir de la historia, podemos constatar como los santos no prescindieron de la dirección espiritual y sin ella no emprendieron camino, como el caso de Teresa de Jesús, su vida estuvo marcada por la guía de un padre espiritual para discernir y ejecutar el deseo de Dios, no sólo en ella, sino también en beneficio de otras personas:
“¡y cuántos yerros pasan en el mundo por no hacer las cosas con consejo, en especial en lo que toca a dañar a nadie!! (Teresa de Jesús, C 4,14)
Es clara la enseñanza de Santa Teresa, al afirmar que la razón por la cual se toman opciones equivocadas, es por no buscar una asesoría, por quedarnos confiando en nuestra perspectiva tan limitada, que en muchos momentos nos impide ver más allá de nosotros mismos o quizá nos lleva a pensar y buscar exclusivamente nuestro aparente beneficio, sin contar si aquello que decidimos hacer, no solo será bueno para nosotros y si puede o no, afectar negativamente a otros.
En el acompañamiento espiritual también se vive el encuentro con Dios
Se habla de discernimiento como una búsqueda constante de la voluntad de Dios, no sólo en cuanto a los planes o decisiones que deban tomarse, sino también y de manera especial en este tiempo, a la lectura de los acontecimientos, tanto a nivel personal como social.
La palabra discernimiento tiene su raíz en el griego diákrisis, que a su vez se forma a partir del prefijo dis, separación y del verbo krino, juzgar.

El ser humano se ve, frente a una amplia gama de valoraciones que día a día se le presentan, diversas opiniones sobre una realidad personal o social y cuántos de estos puntos de vista, en vez de generar serenidad, provocan más turbulencia interior, incapacitando a la persona para un correcto juicio de la realidad. De ahí se deriva la urgencia por buscar al dueño de la vida, que es quien trae la calma y la luz, a propósito, dice Juan de la Cruz:
“Si el alma busca a Dios, mucho más la busca su Amado a ella” (L 3,27).
Es verdad que el encuentro con Dios se vive a través de la oración, pero también es cierto, que una manera en cómo Dios busca al alma para guiarla hacia el camino, es a través del consejero o asesor espiritual, este es un medio por el cual el Amado responde a su amada, en aquella búsqueda intensiva que Juan de la cruz expresa en sus dichos.
¿Por qué el acompañamiento espiritual es una respuesta para el hombre?
Hoy se habla más de consejería o acompañamiento que de dirección espiritual, esta perspectiva se ha ido transformando poco a poco a partir de mediados del siglo XX aproximadamente, ya que en este proceso se comprende que, cada persona debe ser encaminada a una maduración psicológica y espiritual.
Comprendido lo anterior, lo primero que debemos descubrir es, ¿en qué estado se encuentra el alma? Es de anotar. que en este tiempo se viven rápidamente muchos cambios, por circunstancias tales como la pandemia, que están generando situaciones de pérdidas, no solo de vidas biológicas, sino también pérdidas de estilos de vida, de empleo, de negocios, de costumbres, de rituales, la forma de relacionarnos con los demás, sueños irrealizados, proyectos, entre otras. Estas pérdidas y/o cambios han modificado la manera de ver la vida.
En muchas personas, todas estas realidades han ido dejando confusión, caos, sin sentido, duelos, resignación, tristeza, desolación, frustración, desesperanza, etc.
El panorama da cuenta de la urgencia espiritual para recuperar la esperanza, encontrar un nuevo horizonte, recibir el consuelo de Dios, reconstruir los sueños, elaborar duelos, en pocas palabras resignificar la vida en vez de resignarse. Por sí mismo, el hombre es incapaz de lograrlo y más si el estado de su alma es crítico, es fundamental por ello recibir un acompañamiento que le ayude a encontrar la luz:
“El que solo se quiere estar, sin arrimo de maestro y guía, será como el árbol que está solo y sin dueño en el campo, que por más fruta que tenga los viadores se la cogerán y no llegará a la sazón. (Juan de la Cruz, D5)”.
Así como la enfermedad corporal requiere de un tratamiento vigilado por un profesional de la salud, en la misma medida las enfermedades del alma, también requieren ponerse bajo la observación de un maestro o guía espiritual capacitado para esta labor: “procure algunas veces tratar ella y todas, y comunicar sus almas con personas que tengan letras, en especial si los confesores no las tienen, por buenos que sean. Son gran cosa letras para dar en todo luz.” (Teresa de Jesús, C 5, 2).
Encontrar una claridad, es la gran urgencia de las almas. Es un tiempo de nuevos emprendimientos, tanto San Juan de la Cruz como Santa Teresa en sus escritos, nos enseñan que, por nosotros mismos sin ayuda, no podemos encontrar y discernir de la mejor manera, el querer de Dios en la historia a la que nos enfrentamos, eh aquí, donde ellos iluminan la importancia, de que cada persona guíe su vida con el apoyo de una consejería o acompañamiento.
Otros beneficios del acompañamiento espiritual
Una de las ventajas de la consejería o acompañamiento espiritual, es volverse un medio para las personas que no viven la espiritualidad inicien un camino, también es una oportunidad para aclarar la confusión de aquellos que, atraídos por las falsas espiritualidades ofrecidas en el mundo, no han podido encontrar el tesoro de su interioridad. Descubrirlo, se convierte en la clave, para resignificar el momento actual con todas sus implicaciones.
Conclusiones
El hombre de todos los tiempos ha precisado de una guía espiritual, para encontrar un camino de plenitud.
El acompañamiento espiritual es una oportunidad de encuentro con Dios, ya que en este proceso la persona puede descubrirse buscada por el Señor.
La consejería o acompañamiento espiritual, es un camino que ilumina las necesidades existenciales que el hombre enfrenta hoy, a causa de las diversas y difíciles circunstancias de esta hora de la historia.
La consejería o acompañamiento espiritual, propicia el encuentro con Jesús en los no creyentes, en los alejados de la Iglesia y en quienes se han dejado seducir por falsas espiritualidades.
Bibliografía
Escuela Bíblica de Jerusalén. Biblia de Jerusalén. Cuarta edición. Desclée De Brouwer. Bilbao: 2009
Juan de la Cruz. Obras Completas. Llama de amor viva. Monte Carmelo. Burgos: 2010
Juan de la Cruz. Obras Completas. Dichos de luz y amor. Monte Carmelo. Burgos: 2010
Teresa de Jesús. Obras Completas. Camino de Perfección. Aguilar. Madrid: 1957
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